Sí amigos sí, esos somos nosotros la generación de la consciencia. Nacimos en la década de los 80, una época en la que apenas pudimos disfrutas de éxitos deportivos, solo los de mí equipo del alma el Athletic Club, pero no era consciente de sus éxitos ni tengo recuerdos de los mismos. ¿No os dais cuenta? No somos conscientes de las grandes hazañas que hemos vivido en el ámbito del deporte. Vivimos una era de grandes logros, los cuales vemos pasar por delante de nuestros ojos y no nos paramos a disfrutar de ellos como debieramos. Hemos visto al primer ciclista de la historia en ganar cinco Tours de Francia consecutivos. Hemos disfrutado con la selección de Pau y cia logrando por primera vez en la historia del deporte español ser los campeones del mundo de baloncesto. Vibramos con el primer piloto de F1 español en ser campeón del mundo. Hemos visto después de más de 30 años a un tenista español ganar un torneo sobre hierba. Tampoco olvidarnos del primer tenista Nº1 del mundo o el primer piloto en la historia del mociclismo español en ser campeón del mundo de la categoría reina. ¿No os dais cuenta? Somos unos privilegiados, estamos viviendo cosas extraordinarias y no debieramos acostrumbrarnos a ellas, deberiamos aprender a disfrutar de ellas por separado siendo conscientes de la importancia que tienen.
Y que hablar o escribir de lo de ayer. España campeona del campeonato europeo de naciones de fútbol. La gente que intente buscarle tintes políticos a lo acontecido durante el último mes, son personas que no entienden el deporte. Se trata de un juego, un juego que desata pasiones como se pudo comprobar durante toda esta noche. ¿Cómo no vamos a ir con España?, eso es imposible. Como no ir con el equipo que mejor juego ha practicado en todo el campeonato, sería ser el antifútbol, y eso es precisamente a lo que jugaba nuestro rival de cuartos Italia.¿Cómo no alegrarnos de la victoria de España?, eso es imposible. Hemos visto crecer a esos jugadores: Iniesta, Torres, Silva, Casillas, etc. desde los torneos de fútbol 7 como los de Brunete, hasta sus triunfos en la Champions League. Son de nuestra generación, son como de nuestra cuadrilla. El fútbol nos debía una y ayer se hizo justicia.
Recordad que el deporte no entiende de política, de colores, de razas ni siquiera de religiones, el deporte deporte es y como tal debemos disfrutarlo. Esperemos seguir viviendo cosas extraordinarias y porque no pensar en un par de años vivir un Athletic Club campeón, eso sí seria algo más grande que el descubrimiento de América. ¡Viva la generación de la consciencia!




