miércoles, 25 de marzo de 2009

¿DÓNDE ESTÁ MI PASTA?

HABILIDADES INTERPERSONALES

Como todo el mundo sabrá a estas alturas, todas las personas nacemos con las mismas habilidades interpersonales. La diferencia entre unos y otros es la manera en que estas se desarrollan a lo largo de nuestras vidas. Es por este motivo que existe gente con una gran capacidad de socializarse, mientras que otros ven como son otros los que marcan el paso y ellos van detrás. Pero tener mayor capacidad de socialización no quiere decir que sea algo positivo, pero tampoco negativo, simplemente diferente. Hablemos entonces de las habilidades interpersonales.

Son estas habilidades interpersonales las que proporcionan el desarrollo de otras facetas de la inteligencia emocional. Las personas que causan una excelente impresión social, por ejemplo, son expertas en controlar la expresión de sus emociones, son especialmente diestras en captar la forma en que reaccionan los demás y son capaces de mantenerse continuamente en contacto con su actividad social y de ajustarla para conseguir el efecto deseado. En este sentido, son actores especialmente habilidosos.

No obstante, si estas habilidades interpersonales no tienen el adecuado contrapeso de una clara sensación de los propios sentimientos y necesidades y del modo de satisfacerlas, pueden terminar abocando a un éxito social hueco, a una popularidad, en fin, conseguida pasando por encima de uno mismo. Ésta es, al menos, la hipótesis sostenida por Mark Snyder, un psicólogo de la Universidad de Minnesota que ha estudiado a las personas cuyas habilidades sociales las convierten en verdaderos camaleones sociales, campeones en causar buena impresión, el tipo de persona cuyo credo psicológico podría resumirse en aquella cita de W.H. Auden, en la que decía que la imagen que tenía de sí mismo "es muy distinta de la imagen que  trato de crear en la mente de los demás para que puedan quererme". Esta especie de mercantilismo emocional suele ocurrir cuando las habilidades sociales sobrepasan a la capacidad de conocer y admitir los propios sentimientos ya que, para ser querido -o, por lo menos, para gustar-, el camaleón social parece transformarse en lo que quieren aquellos con quienes está. En opinión de Snyder, el rasgo distintivo de quienes caen en esta pauta es que causan una impresión excelente pero mantienen relaciones muy inestables y muy poco gratificantes. La pauta realmente saludable consiste, por el contrario, en utilizar las habilidades sociales equilibradamente sin olvidarse de uno mismo.

Pero los camaleones sociales no dudan lo más mínimo en decir una cosa y hacer otra diferente, malviviendo así con la contradicción entre su rostro público y su realidad privada, si ello les reporta un mínimo de aprobación social. La psicoanalista Helena Deutsch llamaba a esas personas "personalidades como sí", personalidades que manifiestan una extraordinaria plasticidad para adaptarse a las señales que reciben de quienes les rodean. "En la mayor parte de los casos -me dijo Snyder- la persona pública y la persona privada se entremezclan adecuadamente, pero en otros casos, sin embargo, parecen constituir una especie de calidoscopio de apariencias sumamente tornadizas. Son como Zelig, el personaje de Woody Allen que trataba desesperadamente de camuflarse en función de las personas con quien se encontraba".

Estas personas, en lugar de decir lo que verdaderamente sienten, tratan antes de buscar pistas sobre lo que los demás quieren de ellos. Para llevarse bien y ser queridos por los demás, están dispuestos a ser exageradamente amables hasta con las personas que les desagradan, y suelen utilizar sus habilidades sociales para actuar en función de lo que exijan las diferentes situaciones sociales, de modo que pueden representar personajes muy distintos en función de las personas con quienes se encuentran, cambiando de la sociabilidad más efusiva, pongamos por caso, a la circunspección más reservada. A decir verdad, estos rasgos son muy apreciados en ciertas profesiones que requieren un control eficaz de la impresión que se causa, como ocurre en el mundo del teatro, el derecho, las ventas, la diplomacia y la política.

Existe, no obstante, otro tipo de control de las emociones más decisivo, que permite diferenciar entre los camaleones sociales carentes de centro de gravedad que tratan de impresionar a todo el mundo y aquellos otros que utilizan su destreza social más en consonancia con sus verdaderos sentimientos. Estamos hablando de la integridad, de la capacidad que nos permite actuar según nuestros sentimientos y valores más profundos sin importar las consecuencias sociales, una actitud emocional que puede conducir a provocar una confrontación deliberada para trascender la falsedad y la negación, una forma de clarificación que los camaleones sociales jamás podrán llevar a cabo.  

lunes, 23 de marzo de 2009

REDES SOCIALES, SIN DUDA, UNA REALIDAD

Interesante el panorama que se está generando con la popularización de algunas redes sociales como Xing, Linkedin y en especial Facebook. Al mismo tiempo, toda esa comunidad de profesionales accesibles a golpe de ratón, hace que las redes sociales se conviertan en una herramienta para departamentos de personal o consultoras de selección para la búsqueda de candidatos. Así el reclutador puede encontrar información de su candidato, más allá de la puramente profesional, de la que hasta ahora tenía.

Cada vez se oye más la frase “no me dieron el trabajo porque encontraron aquella foto en Facebook”, o “aquel comentario a un amigo sobre tal empresa” ¿hasta qué punto el reclutador debe tener en cuenta este tipo de situaciones que forman parte de la vida privada del posible candidato? Y no sólo hablamos de los procesos de selección, también han aparecido últimamente en prensa noticias sobre despidos por información aparecida en Facebook sobre sus trabajadores, en algunos casos de manera justificada, pero en otros no sin generar una cierta polémica ya que algunos entienden que la empresa interfirió en la vida personal de sus empleados para despedirlos.

Sin duda las redes sociales están dando mucho que hablar dentro de los departamentos de recursos humanos, sea Facebook una moda o no, está claro que las redes sociales no van a desaparecer, por lo que tanto los que publicamos como los que buscamos en ellas tendremos que aprender a utilizarlas siendo cuidadosos con el uso que se le pueda dar a toda esa información.

Por un lado nos esforzamos en que la ley de protección de datos funcione al máximo y estamos dispuestos a denunciar a quien la incumpla y por otro lado ponemos nuestra vida en manos de todo el mundo (Internet es todo el mundo).

miércoles, 18 de marzo de 2009

lunes, 16 de marzo de 2009

THE MEASURE OF MY DAYS

La temeridad es una cualidad que se supone creada por la dificultad, y para mí siempre ha sido una virtud estimulante. Me gusta la gente temeraria, y eso tiene que significar que me gustan las personas que se han disciplinado a través de situaciones complicadas. Me parecen realistas, es muy difícil acobardarlas y tienen muy pocas exigencias infantiles. Eso significa también que la dureza de la vida que yo lamento, crea cualidades que yo admiro.

De repente me pregunto si lo que justifica tanta dureza es que nos cuesta mucho tiempo comprender que la vida tiene un ser algo heroico. Se nos exige grandeza, este es el objetivo de la vida y su justificación, y nosotros, pobres idiotas, nos hemos pasado siglos intentando hacerla flexible a nuestra voluntad, manejable y adaptable.

INDIGNADO

Asi me siento yo, indignado. ¿Por que la gente se puede llegar a comportar de esa manera? Antes todo era tan normal, tan divertido. Cada día era una posible sorpresa. Esperabas que estuviera ahí, que alguien hubiera dado el paso para arreglarlo, pero nada...
El tiempo ha ido pasando y nuestra relación se ha ido distanciando, que pena, que lastima, con lo bien que nos lo hemos pasado juntos.

Pero tranquilos que esto tiene facil solución. Si Joseba, tu tienes la culpa! Ah! que no sabes de que te estoy hablando??

Pues te lo voy a decir muy claramente machote:

VUELVE A ACTUALIZAR Y A POSTEAR EN ESTE TU BLOG!!!!

We love your blog!

Hazlo por nosotros, tus incondicionales lectores. No nos defraudes