jueves, 1 de mayo de 2008

25º Aniversario de la Liga 1982-83


El 1 de mayo de 1983, el Athletic vivió la que ha sido, quizás, la alegría más grande en sus 110 años de historia. Puede que a algunos esta afirmación les resulte demasiado contundente, incluso algo arbitraria si pensamos que este club tiene en su palmarés 8 Ligas y 24 Copas. Habiendo, pues, 32 grandes títulos en las vitrinas, ¿por qué la conquista de la séptima Liga hace 25 años fue un acontecimiento superior en emotividad a los demás?¿Por qué fue tan especial, hasta el punto de convertirse, para los hinchas rojiblancos, en uno de esos momentos estelares de la vida que la memoria conserva con una nitidez única?

Hay varios motivos que lo explican. El primero es el ansia de gloria que consumía entonces a la afición del Athletic; un deseo ferviente de victoria que se veía acrecentado por la sana envidia que inspiraba la mejor Real Sociedad de todos los tiempos. Aquel Athletic de 1983 llevaba 27 años sin conquistar la Liga y 10 -desde la Copa de 1973- sin ganar nada y sufriendo, además, decepciones tan dolorosas como las que se vivieron en 1977, cuando el estupendo equipo de Koldo Aguirre perdió las finales de la UEFA y de la Copa. Era mucho tiempo sin levantar un trofeo y entre la afición comenzaba a extenderse la sospecha de que, para volver a ver un Athletic campeón, se iba a necesitar un milagro.

En el recuerdo quedará la alineación titular de aquel equipo campeón, con las bajas de Goikoetxea y Gallego, este fué el equipo que dispuso Clemente:
Zubizarreta, Urkiaga, Liceranzu, Núñez, De la Fuente; Sola, De Andrés, Urtubi; Dani, Sarabia y Argote.

Los futbolistas del Athletic comenzaron a percatarse del valor de su conquista a su regreso a Bilbao, la mañana del martes 3 de mayo. (El lunes, tras volar por la tarde desde Las Palmas, pernoctaron en Madrid). En Sondika, 5.000 personas invadieron la pista y rodearon el avión que traía al equipo. Por la tarde, tras una comida en el Club Marítimo, se produjo la histórica singladura en la gabarra, cuyos preparativos corrieron a cargo del entonce gerente Fernando Ochoa, que se había quedado en Bilbao en previsión de que hubiera algo que celebrar. ¿Vaya si lo hubo! La celebración fue un absoluta apoteosis, la mayor concentración humana que se recuerda en Vizcaya. Alrededor de 800.000 personas festejaron el título y aplaudieron a los jugadores en ambas márgenes de la ría y luego en Bilbao, en Begoña, en la plaza del Ayuntamiento y en la Gran Vía, frente a la Diputación.

Llevaban 27 años sin ganar una liga, por ese motivo nunca debemos perder la confianza. ¿Por qué no pensar en ganarla dentro de dos años?. Una cosa esta clara, con este equipo y esta afición, que no quede duda que volveremos a cantar el alirón.

AUPA ATHLETIC!!


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