Ahora os estaréis riendo a mandíbula desencajada, seguro. Yo no le encuentro la gracia. Uno vive tranquilo en su mundo, intentando buscar su sitio para no desequilibrar el entorno en el que vive (lo que los eruditos llaman sostenibilidad). Y de pronto, sin comerlo ni beberlo y yo añadiría también que sin merecerlo, una jodida tarjeta de color negro entra en tu cartera y no se va de allí como mínimo hasta los 31 años. Porque ahora los bancos nos venden que seremos jóvenes hasta los 31. Y una mierda!! ¿Quiénes son esos jodidos capitalistas para decidir hasta cuando seré joven?
Y lo peor de todo es que a la nueva tarjeta le ponen el color NEGRO. Los más positivos y fashions dirán que se trata de un color que combina con todo. Que pega con una cartera de piel de vacuno hasta con una de los gitanillos. Pero a mí no me engañan, el color negro no significa otra cosa que el final. Fijaros si no como en todas las cosas que son susceptibles de tener un final siempre utilizamos el color negro. Desde las letras de crédito del final de las películas proyectadas sobre un fondo de color NEGRO,el famoso "veo un túnel de color NEGRO con una luz al final", cuando se acaba la luz todo se queda de color NEGRO y por poner un ejemplo más clarificador, ¿Cual es el color más socorrido en un funeral? Sí, el NEGRO.
Pero bueno amigos os diré que no hace falta que corrais, porque el momento de tener la negra en vuestras carteras llegará, ella es más rápida. La llegada de esta tarjeta se ha convertido en algo más en nuestras vidas como nos llega alguna vez el primer afeitado, el primer sueldo, el onanismo, la primera regla, el primer pelo en el sobaquillo, la primera caries, etc.
Pero si queréis podéis ponerle remedio y....quitaros de la BBK y la felicidad volverá a vuestras vidas!!!
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